jueves, 31 de julio de 2014

Un día de Brujas.

El día miércoles, tempranito por la mañana, fui a la estación de tren de Bruselas Sur, con pasaje en mano abordé el tren local con destino a Brujas, esa ciudad medieval tan conservada y bella. Se encuentra a 100 km al Noroeste de Bruselas. El viaje en tren es de cincuenta minutos.


No se muy bien cómo, me subí al tren indicado. 


Al que madruga... vagón vacío, hay que ir de mañanita antes de que la ciudad se desborde de turistas.


La estación de llegada. Brujas o Brugges (que significa Puentes).



Ahora si, a disfrutar de un día  medieval:


Senderos del bosque.





El Market. Mercadito a la antigua. 












Los nombres de los próceres -al igual que el de las calles- son impronunciables si uno no sabe hablar el neerlandés. 



Primeros puentes a los que llegué sobre uno de los canales que custodia la ciudad.

Estaba nublado, pero promediando la una de la tarde la cosa mejoró, (y el lugar se llenó de gente).



Calles adoquinadas y carruajes.


Algunas fotos de la catedral.










Y a seguir por los puentes: 
















Esta foto me gusta mucho.


Puerto encantado.


Puerto de patos y cisnes (y algunos gansos). 




Equino a punto de hacer su recorrido.






El mercado con más gente.


Últimas consideraciones:















Un primo hermano "brujeño" de mi querido Cabezón.


Eso es todo por hoy, pocas palabras, muchas fotos: ¿les ha gustado el recorrido?



miércoles, 30 de julio de 2014

La Plaza Mayor de Bruselas.

Hoy quiero dejarles algunas fotos del centro de esta ciudad. No tengo muchas palabras que decir, apenas las necesarias, el sitio es bello en su estructura y en el cuidado de las calles. Los mercados de alimentos y de flores le dan un toque distintivo, sumado a los barcitos y a la bataola de turistas que hacen que cada foto tenga movimiento.

Ahí van: 









El Ayuntamiento de Bruselas.





Nota de la página oficial de la Ciudad. 
La Grand Place (Grote Markt en flamenco,  Plaza Mayor en español) es el corazón geográfico, histórico y comercial de Bruselas, además de una de las plazas más notables de Europa. Esta animada plaza adoquinada forma parte del conjunto arquitectónico del Siglo XVII más bello de toda Bélgica.


Mercado vivero en el centro de la Plaza.





Otra nota: 
En el año 1695 los cañones del ejército francés destruyeron gran parte de los edificios de la Plaza y todos tuvieron que ser reconstruidos posteriormente, excepto el del Ayuntamiento.







Flores.


La Plaza Mayor de Bruselas, patrimonio de la humanidad.




Colores, bares y banderas.





Lindo lugar.

martes, 29 de julio de 2014

Por las calles de Bruselas.

Metro, estación de tren, partida a horario con nubes, niebla y tímidas gotas de lluvia.
Así me despidió París muy temprano por la mañana, y debo decir que me he llevado un poquito de ella, como ella se ha quedado con un poquito de mí, será hasta la próxima.
Y ahora...

Una nueva ciudad, en la que estaré de paso apenas. En la primera visita a sus calles me ha regalado un destello de su esplendor. Lindos sitios tiene para ofrecer Bruselas -aunque otros no tanto- pero es que le ha tocado en suerte en mi viaje hacer contrapunto con gigantes como París y Barcelona. 
Vamos despacio, porque cada ciudad tiene lo suyo y el viajero no debe apresurarse a comprender todo de una sola vez. 

Del Hotel L´Aviation:




A las calles del centro de Bruselas:




El día estaba gris, pero prometo más color en las que siguen.





Veo veo, ¿qué ves? Algo que viene tocando una suerte de campana, a gran velocidad, por el medio de la calle, sobre rieles y tiene una antena en el techo que engancha cables. 
Correte chango que es un tranvía. 
Están por todos lados y hay que tener cuidado al cruzar, ¡vienen como los bomberos!



La Notre Dame de Sablon...no será la de París, pero está bien.






Jardines muy antiguos frente a la iglesia.










Algunas del Palacio Real, también con sus jardines:









En la plaza de la Reina Isabel, e inmediaciones:




Al cruzar la calle... upalalá, ¡Dije que aparece el tranvía de la nada! 

















Y seguí camino hacia la Plaza Mayor de Bruselas, pero ese es otro capítulo