domingo, 3 de agosto de 2014

Doble jornada en Ámsterdam.

Así las cosas, y con mejor conexión a Internet que en días pasados, vuelvo a subir algunas imágenes.

Desde la estación ferroviaria Bruselas Midi arribé a Ámsterdam Centraal Staation. 




Apenas dos días me condujeron por las calles de la ciudad naranja, que le rinde culto a... las bicicletas... a sus canales... a las casitas (todas iguales)... y si, a sustancias legalizadas, que atraen a toda esa adolescencia tardía y pudiente de Europa durante el verano. 

Por mi parte, les traigo paisajes:






Sobre los canales, botes y lanchas le dan una tonalidad característica.





Por la dificultad que resulta cavar túneles para extender las líneas de Metro, el trasporte público número uno es -como en Bruselas- el Tranvía. Hay cerca de catorce líneas, y va siempre hasta la manija. 















Firme como rodete de estatua. 






La escultura de Anna Frank, a la vuelta de su casa, sobre una plazoleta.


Casa de Anna Frank. 


Bandera característica de la plurimultidiversidad, colgada desde la torre de una iglesia. 



Dentro de la iglesia, un órgano de 1860. 

Y otro del 1700.

Estructuras reiterativas en bucle. 





La ciudad más bicicletera del universo. 







Reponiendo energías y tomando notas, me despido hasta la próxima ciudad.



jueves, 31 de julio de 2014

Un día de Brujas.

El día miércoles, tempranito por la mañana, fui a la estación de tren de Bruselas Sur, con pasaje en mano abordé el tren local con destino a Brujas, esa ciudad medieval tan conservada y bella. Se encuentra a 100 km al Noroeste de Bruselas. El viaje en tren es de cincuenta minutos.


No se muy bien cómo, me subí al tren indicado. 


Al que madruga... vagón vacío, hay que ir de mañanita antes de que la ciudad se desborde de turistas.


La estación de llegada. Brujas o Brugges (que significa Puentes).



Ahora si, a disfrutar de un día  medieval:


Senderos del bosque.





El Market. Mercadito a la antigua. 












Los nombres de los próceres -al igual que el de las calles- son impronunciables si uno no sabe hablar el neerlandés. 



Primeros puentes a los que llegué sobre uno de los canales que custodia la ciudad.

Estaba nublado, pero promediando la una de la tarde la cosa mejoró, (y el lugar se llenó de gente).



Calles adoquinadas y carruajes.


Algunas fotos de la catedral.










Y a seguir por los puentes: 
















Esta foto me gusta mucho.


Puerto encantado.


Puerto de patos y cisnes (y algunos gansos). 




Equino a punto de hacer su recorrido.






El mercado con más gente.


Últimas consideraciones:















Un primo hermano "brujeño" de mi querido Cabezón.


Eso es todo por hoy, pocas palabras, muchas fotos: ¿les ha gustado el recorrido?